Septiembre212014
10AM

07kiwa:

The Invasion

(vía elizabethhamato)

10AM
5AM

firioss ha dicho: Bueno, otro intento más...a ver si esta vez...Me gustaría pedirte dos diferentes; El primero sería un OTP de Mulan/Aurora de Once upon a Time con el numero 2. Terror in the night/Terror en la noche. Y el segundo de nuevo otro OTP de Once upon a time entre Hook/Pete Pan con el numero 4.Dancing with the devil/Bailando con el diablo. Creo que puede ser muy jugoso jejeje

moonlightangelprincess:

Es una suerte que tu mensaje me llegara duplicado. Allá va el primer desafío:

2. Terror in the night

Las dos mujeres caminaban en solitario entre los árboles, sin cruzar ni una palabra ni detenerse a descansar.

Mulán la guerrera conducía a Khan, su fiel caballo, tratando de hacer el menor ruido posible. Esquivaba ramas caídas y evitaba que su capa rozase los helechos, atrayendo a cualquier clase de criatura que pudiese estar a la espera de víctimas. El Bosque Encantado no era ni la sombra de lo que había sido. Siempre había tenido sus peligros, cierto, pero era hermoso y vibrante de vida. La maldición de la Reina Malvada lo había convertido en aquel lugar inhóspito, dominado por un silencio mortal que parecía consumirlo todo y bestias que campaban a sus anchas arrastrando la muerte tras de sí. Mulán no tenía miedo a ninguno de los seres que quisiesen probar su acero, pero tras comprometerse con su recuerdo del príncipe Phillip a proteger a Aurora, las cosas habían cambiado ligeramente. La princesa viajaba a lomos de Khan, erguida y contemplando el bosque con gesto de desinterés. A primera vista podía parecer, sencillamente, una muchacha engreída con una corona en la cabeza en aquel mundo en ruinas, pero Mulán había llegado a conocerla bien. Aurora había pasado por experiencias horribles a merced de dos de las brujas más temibles del Bosque Encantado, y aun así no se había permitido a sí misma disfrutar de un solo momento para lamerse las heridas: rescatar a Phillip era su principal prioridad. Mulán admiraba su determinación, aquella invisible fuerza de carácter que hacía de la princesa una persona tan particular. Estaba dispuesta a protegerla hasta donde fuera necesario.

La luz cenicienta del sol moribundo comenzaba a declinar entre los árboles. Mulán se detuvo, contemplando el bosque interminable en torno a ellas. Siempre optaba por elegir como punto de acampada lugares que le parecieran seguros, aunque sabía que ningún lugar en el Bosque Encantado lo era por completo. No desde que Cora destruyó el Refugio, al menos. Tragando saliva pesadamente, anudó las bridas de Khan a la rama de un árbol y anunció:

-Pernoctaremos aquí.

Aurora arrugó la nariz. Aquel punto en concreto no parecía especialmente cómodo para descansar, ya que el terreno estaba en pendiente y se erizaba con ramitas muertas y piedras. Mulán tuvo la deferencia de ayudarla a desmontar antes de ponerse a buscar por los alrededores madera suficiente para encender una buena hoguera. Aurora, mientras tanto, se dedicó a soltar las correas que amarraban su escaso equipaje a la silla de montar de Khan, y montó la precaria tienda de campaña no sin esfuerzo sobre la pendiente. Estaba ya casi oscuro del todo cuando, todavía sin decir ni una palabra, Mulán amontonó buena parte de las ramas que había escogido e hizo chasquear la yesca para prender una diminuta llama. Aunque la madera estaba muy seca, al fuego le tomó unos minutos prender y tomar un tamaño suficiente para poder considerarse de ayuda. La mayor parte de las alimañas que rondaban por el bosque de noche temían al fuego, así que Mulán viajaba siempre con las herramientas necesarias para encenderlo.

No logró relajarse un poco hasta que las llamas comenzaron a bailar sobre la madera, lanzando sobre Aurora y sobre ella sus sombras anaranjadas. Fue entonces cuando la princesa y ella se repartieron su frugal ración de víveres para la noche, y bebieron por turnos de una de las dos cantimploras que Mulán había llenado en un arroyo al mediodía. Luego volvieron a contemplar el fuego, con la noche ya cerrada oscureciendo el cielo sobre sus cabezas. Su búsqueda del alma de Phillip en el Bosque marchito no daba lugar a demasiados entretenimientos. Aurora dijo entonces:

-Puedes dormir ahora. Yo haré la guardia.

Mulán contempló a la princesa con gesto incómodo. Era perfectamente consciente de que Aurora prefería dormir lo menos posible tras haber sufrido una larga Maldición del Sueño, pero incluso tras el desmoronamiento del mundo tal y como lo habían conocido, la guerrera no lograba ignorar las viejas convenciones sociales. Su deber como sirviente era dejar a aquel miembro de la realeza gozar de sus privilegios, por exiguos que fueran, así que irguió la espalda y respondió:

-Estoy bien. Descansad vos.

Aurora apretó los labios en una fina línea. Le habría gustado protestar diciendo que no era posible en un sitio como aquél, pero se contuvo. No tenía sentido ser una malcriada. No tenía sentido quejarse, no cuando Mulán la acompañaba en su búsqueda de Phillip de forma totalmente desinteresada. La guerrera ya le había dicho en varias ocasiones que Phillip y ella habían luchado codo con codo en innumerables batallas mientras la buscaban a ella y que se habían salvado mutuamente la vida en un sinfín de ocasiones, y aun así Mulán se sentía en deuda con él, por lo que seguía ayudando a Aurora. Sin embargo, a lo largo de aquellos largos viajes en busca del alma perdida de Phillip, Mulán nunca había entrado en detalles. A Aurora le pareció que aquél era un momento tan bueno como cualquier otro como para saciar su curiosidad y esquivar una noche más su negativa a dormir, así que se arrellanó como pudo en el tronco en el que estaban sentadas y preguntó:

-¿Cómo conociste a Phillip? Nunca me lo has contado.

Mulán lanzó una mirada de reojo a Aurora, que a su vez contemplaba el fuego como si fuera lo más interesante de todo el Bosque Encantado. Era verdad. A diferencia de otros supervivientes de la maldición de Regina, Mulán se negaba a mirar el pasado con nostalgia. Ella era pragmática, y había decidido tiempo atrás que regodearse en los acontecimientos del pasado, fueran buenos o malos, era inútil. Los tiempos en que el Bosque Encantado era un vergel  plagado de héroes dispuestos a derrotar todo mal que amenazase su felicidad habían terminado, y ahora sólo quedaban guerreros solitarios como ella, y princesas sin reino como Aurora. Tras la desaparición de Phillip decidió para sí misma mencionar al príncipe lo menos posible para no hurgar en la herida de Aurora, pero se vio obligada a admitir que las cosas habían cambiado. Se disponían a rescatar a Phillip porque había esperanza, y la esperanza era un sentimiento raro y escaso en aquella oscura etapa, así que, por una vez, Mulán se permitió hablar de Phillip.

-Cuando yo era joven –comenzó-, mucho antes de la Maldición, comenzó a extenderse el rumor en los pueblos cercanos al mío de que había una pavorosa bestia envuelta en llamas asolando los alrededores. Se decía de él que destruía todo cuanto encontraba y que mataba a todo aquel que se cruzara en su camino. La gente empezó a llamarlo Yaoguai, que significa demonio.

Los ojos de Aurora se encendieron al preguntar:

-¿Y Phillip le perseguía para darle muerte?

Mulán respiró hondo.

-No. –La princesa frunció los labios, malinterpretando el gesto de Mulán con fastidio por haber interrumpido su relato. La guerrera hizo hincapié en la siguiente frase-. Phillip no le perseguía. Nadie en todo el imperio se atrevía a hacerlo, y de todas formas, todos los guerreros se habían alistado en el Ejército para contener a los invasores del norte. En los pueblos no quedaba nadie… y por eso tomé las armas de mi padre y me encaminé yo misma a acabar con el Yaoguai.

En la lejanía oyeron en rugido de una bestia. Aurora dio un respingo y, en un acto reflejo, cubrió con su mano las de Mulán. La guerrera, por su parte, se puso en guardia sin abandonar el tacto suave de la mano aterida de Aurora, y durante unos instantes sólo se oyeron el crepitar del fuego y el viento silbando entre los árboles. La conversación quedó suspendida en el vacío mientras Mulán trataba de discernir qué clase de criatura acechaba entre los árboles, y si suponía una amenaza para ellas. Aurora miraba en la misma dirección, pero no veía nada más que oscuridad engullendo las ramas de los árboles, cobijando toda clase de bestias que podrían acabar con ellas en un santiamén. La guerrera debió sentir su miedo, o eso pensó Aurora, ya que liberó una de sus manos de la férrea sujeción de la princesa y se la puso en el hombro. Aurora se giró hacia ella, que la miró fijamente a los ojos y le aseguró:

-No hay nada que temer. Yo te protegeré.

Y de algún modo, aquellas dos frases lograron que su corazón dejase de golpearle en el pecho de aquella forma tan dolorosa. Mulán se puso en pie y desenvainó la espada, que destelló con el reflejo del fuego en la hoja. Un gañido resonó cerca de donde se encontraban, y Mulán se puso en posición de combate.

El final de su historia tendría que esperar.

Septiembre202014

im-still-flying:

Oscar-Winning Disney Songs

(vía muggletimelord)

5PM

taiyari:

I love Splinter <3 This one goes to momma-mare  :)

(vía thefarfire)

5PM

radtracks:

come and get your love // redbone

hell with it, baby, ‘cause you’re fine and you’re mine
and you look so divine

(vía daceymormonts)

(88 041 plays)

5PM
moksutinn:

anything for john

moksutinn:

anything for john

(vía muepin)

5PM

(Fuente: crisontumblr, vía ineriam)

5PM

darkchocolateandtea:

Me as a villian

(Fuente: springfieldusa, vía avatarbolin)

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